Saltar navegación
GEOPOLÍTICA | 07.07.2026

Desdolarización: ¿Está surgiendo un nuevo sistema financiero a la sombra del dólar?

Weltkarte wichtiger globaler Finanzzentren mit New York und London sowie den aufstrebenden asiatischen Zentren Hongkong und Shanghai.

La compensación de operaciones con oro en Hong Kong, las compras récord de los bancos centrales y los sistemas de pago alternativos: a primera vista, estos acontecimientos parecen independientes entre sí. Pero, en conjunto, podrían indicar un cambio profundo en la arquitectura financiera mundial.

El dólar estadounidense lleva décadas siendo la base del sistema financiero internacional. Las materias primas se negocian principalmente en dólares, los pagos internacionales se realizan en su mayor parte a través de infraestructuras financieras de origen occidental, y los principales mercados de oro se encuentran en Londres y Nueva York.

Pero el mundo cambia.

Cada vez más países intentan reducir su dependencia económica del dólar. Los bancos centrales están comprando más oro que en décadas, los países del BRICS están trabajando en estructuras de pago alternativas y China está ampliando de forma sistemática su infraestructura financiera y comercial. En este contexto, hay una noticia que llama especialmente la atención: Hong Kong está creando su propio sistema de compensación de oro.

Por sí solo, esto puede parecer una novedad técnica. Sin embargo, en un contexto más amplio, podría ser un paso más en una evolución que va mucho más allá del mercado del oro.

La desdolarización no significa el fin del dólar

El término «desdolarización» suele malinterpretarse. No se refiere necesariamente al intento de sustituir al dólar estadounidense como moneda de referencia mundial. Para muchos países, se trata más bien de reducir su dependencia de un único sistema monetario y financiero.

Zeitleiste wichtiger Entwicklungen der Entdollarisierung von der Finanzkrise 2008 bis zum Ausbau neuer Finanzinfrastrukturen.

Desde que se congelaron las reservas de divisas rusas en 2022, como muy tarde, muchos gobiernos se han dado cuenta de que hoy en día el poder económico no solo se ejerce a través de las monedas, sino también a través de la infraestructura financiera.

En este contexto, el oro cobra una nueva importancia. No es una deuda frente a un Estado, no se puede multiplicar a voluntad y se acepta en todo el mundo como valor de reserva. Por eso, los bancos centrales han aumentado enormemente sus reservas de oro en los últimos años, hasta alcanzar el nivel más alto en décadas.

¿Por qué Hong Kong?

Oficialmente, con el nuevo sistema de compensación de oro, Hong Kong busca reforzar su papel como centro internacional de metales preciosos.

Un sistema de compensación garantiza que las transacciones de oro entre bancos y participantes institucionales en el mercado se liquiden de forma segura y eficiente. Aporta liquidez, reduce los riesgos y sienta las bases para el buen funcionamiento del mercado internacional.

Pero puede que haya algo más en juego que un comercio del oro más eficiente.

Al mismo tiempo que amplía su infraestructura de metales preciosos, Hong Kong está trabajando para aumentar aún más su atractivo como centro financiero internacional. Según los medios, se está estudiando, entre otras cosas, la posibilidad de ofrecer a los inversores chinos un mayor acceso a activos internacionales y seguir consolidando la ciudad como destino para los inversores globales.

Tomadas por separado, son medidas diferentes. Pero, en conjunto, dan la impresión de un centro financiero que quiere potenciar al mismo tiempo el capital, el comercio y las infraestructuras.

Un rompecabezas con muchas piezas

El sistema de compensación del oro no es la única novedad que merece atención en estos momentos.

Al mismo tiempo, están surgiendo otras estructuras en todo el mundo:

  • Los países del BRICS están trabajando en sistemas de pago alternativos para el comercio internacional.
  • China sigue impulsando el yuan digital.
  • La Bolsa del Oro de Shanghái está ganando importancia a nivel internacional.
  • Los activos como el oro se están digitalizando y tokenizando cada vez más.
  • Los bancos centrales están comprando cantidades récord de reservas de oro físico.
  • Hong Kong está reforzando de forma decidida su papel como centro financiero internacional.

Ninguna de estas tendencias, por sí sola, demuestra un cambio fundamental en el sistema financiero.

Sin embargo, si los miramos en conjunto, ofrecen una imagen llamativa: cada vez más países invierten en estructuras que podrían hacer que el comercio internacional y los movimientos de capital dependieran menos de los sistemas financieros dominados por Occidente.

¿Podría el oro desempeñar un nuevo papel en todo esto?

Una y otra vez se especula sobre una moneda de los BRICS respaldada por oro o sobre tokens digitales de oro.

Hasta ahora no existe ni una moneda oficial de los BRICS respaldada por oro ni una criptomoneda común de este grupo de países.

Aun así, vale la pena echar un vistazo a los requisitos.

Si quieres crear productos financieros digitales respaldados por oro, necesitas oro físico, un almacenamiento seguro, certificados de propiedad transparentes y sistemas de compensación eficientes. Y precisamente en estas áreas se está invirtiendo ahora mismo.

Aún está por ver si algún día surgirán nuevos modelos de facturación internacionales a partir de esto. Pero una cosa está clara: en muchos sitios ya se está creando la infraestructura necesaria.

¿Más que el oro?

Quizá ahí sea precisamente donde está la verdadera historia.

¿De verdad todo esto gira solo en torno al oro? ¿O estamos asistiendo a la creación gradual de una infraestructura financiera y comercial alternativa?

China lleva años persiguiendo el objetivo de reforzar su posición en las cadenas de valor estratégicas, desde las tierras raras hasta los metales tecnológicos y las materias primas para baterías. Al mismo tiempo, el país invierte en plataformas de negociación, sistemas de pago, monedas digitales y estructuras de los mercados de capitales.

Eso no significa necesariamente que todos estos proyectos formen parte de un plan maestro más amplio. Cada proyecto persigue, ante todo, sus propios objetivos económicos y políticos.

Sin embargo, llama la atención que muchas de estas tendencias se complementen entre sí. Las materias primas, los mercados de capitales, las transacciones de pago y la infraestructura comercial están cada vez más interrelacionadas. Precisamente esta interconexión podría ser decisiva a largo plazo a la hora de determinar qué centros financieros marcarán el rumbo del comercio internacional en el futuro.

¿Qué significa esto para Europa?

A corto plazo, no hay motivos para pensar que Europa y EE. UU. vayan a perder importancia como centros financieros. Londres sigue siendo uno de los principales centros de comercio de oro del mundo, y Nueva York sigue dominando gran parte del mercado internacional de capitales.

A largo plazo, sin embargo, podría plantearse la cuestión de quién controlará la infraestructura del comercio mundial del futuro.

Porque el poder económico no surge solo del capital o de las materias primas. También surge de las bolsas, las cámaras de compensación, las redes de pago y las plataformas de comercio. Quien pone a disposición esta infraestructura suele ser también quien establece las reglas por las que se rigen los mercados.

Una mirada al futuro

Hoy por hoy no se puede responder con seriedad a la pregunta de si Hong Kong llegará a hacerle alguna vez una competencia seria a Londres. Tampoco está claro qué papel desempeñarán realmente en el futuro los sistemas de pago del BRICS, el yuan digital o los productos de oro tokenizados.

Pero una cosa está clara: no es casualidad que el mundo esté invirtiendo ahora mismo en oro, sistemas de pago alternativos y nuevas infraestructuras financieras.

Quizá por eso no estemos asistiendo al nacimiento de una nueva moneda mundial.

Quizá estemos viviendo algo más profundo: la construcción gradual de un sistema financiero que, en el futuro, se basará en varios centros de poder.

Si esta tendencia siguiera así, el nuevo sistema de compensación del oro en Hong Kong no sería lo más importante. Sería más bien uno de los primeros pasos visibles de una evolución cuyo alcance quizá solo se pueda apreciar del todo dentro de unos años.

Kontakt

Sie können uns auch telefonisch erreichen: montags bis freitags von 10:00 bis 17:00 Uhr.

+49 30 20898486-0

Datenschutz Campo obligatorio

Weitere Beiträge

  •   
  •   
  •