Campeón oculto n.º 8 – Grupo GKD

Empresa: Grupo GKD
Ubicación: Düren
Fundación: 1925
Tecnología: Mallas metálicas técnicas de alta precisión
Ámbito de aplicación: Electrólisis, economía del hidrógeno y «power-to-gas»
Característica destacada: Especialista líder a nivel internacional en tejidos técnicos, empresa familiar que ya va por la cuarta generación
Materias primas clave: Níquel; además, dependiendo del proceso, titanio, platino, iridio, itrio y circonio
100 años de experiencia en el sector hacen posible hoy el hidrógeno verde
Esta vez, nuestro «campeón oculto» no es una start-up, sino una empresa familiar con más de 100 años de historia. Fundada en 1925 como una pequeña tejeduría de alambre, GKD da trabajo hoy a más de 800 personas, cuenta con seis centros de producción en cuatro continentes y, en 2025, alcanzó una facturación de 126 millones de euros. Líder en tecnología y prácticamente invisible fuera de sus mercados: un «campeón oculto» de los de toda la vida.
Cuando la electricidad se convierte en gas
El viento y el sol no nos dan energía de forma fiable justo cuando la necesitamos. La tecnología «power-to-gas» permite almacenar el exceso de electricidad: un electrolizador la convierte en hidrógeno. Este hidrógeno se puede usar directamente o transformarse, junto con CO₂, en metano sintético, un gas que se puede almacenar a largo plazo, transportar y utilizar a través de la infraestructura ya existente. Al principio de esta cadena hay un componente que casi nadie ve: una malla metálica de alta precisión.
El corazón del electrolizador
GKD fabrica tejidos técnicos que se utilizan en electrolizadores como material para electrodos, distribuidores de corriente, separadores y medios de contacto. Distribuyen la corriente, canalizan los gases y resisten condiciones químicas agresivas. El tamaño de malla, la superficie, la conductividad y la porosidad deben combinarse a la perfección. En las pruebas realizadas por la empresa, un tejido TELA recubierto de níquel aumentó la eficiencia hasta un 25 % en comparación con otros materiales de soporte recubiertos. Para una potencia de electrólisis de cinco megavatios se necesitan unos 1.000 metros cuadrados de material para electrodos; para un gigavatio, unos 200.000 metros cuadrados.
Cien años de experiencia al servicio de una nueva industria
GKD colabora con los principales fabricantes de electrolizadores. Se centra sobre todo en la electrólisis alcalina; además, sus tejidos se usan en electrolizadores AEM y de alta temperatura. En lugar de empezar de cero, GKD aporta un siglo de experiencia en materiales a una nueva industria.
Sin materias primas no hay «power-to-gas»
En la electrólisis alcalina, el níquel juega un papel fundamental. Los electrolizadores PEM necesitan, entre otros materiales, titanio, platino e iridio. En los electrolizadores de alta temperatura suelen encontrarse itrio y circonio; allí, las mallas GKD de aleaciones de níquel sirven para distribuir la corriente y como medio de contacto. Lo mismo pasa con el «power-to-gas»: la tecnología es nueva y se basa en materias primas cuya disponibilidad no está nada garantizada.
La transición energética también depende de que la red sea la adecuada
GKD lleva más de 100 años tejiendo metal; hoy en día, para instalaciones que convierten la electricidad en gas almacenable. Las grandes promesas de la transición energética a veces empiezan con mallas sorprendentemente pequeñas.