Este metal podría ser el próximo en dispararse

El germanio se ha revalorizado un 572 % en seis años. Detrás de este repunte de precios están el avance tecnológico, una oferta difícil de ampliar y las intervenciones geopolíticas. Vemos condiciones similares en otro metal; al final te diremos cuál es.
Germanio: sin datos rápidos, no habrá auge de la IA
La inteligencia artificial no solo necesita chips rápidos. Entre miles de procesadores tienen que circular cantidades enormes de datos. Y, a medida que aumentan las velocidades de transmisión y las distancias, los cables de cobre llegan a sus límites. Por eso, cada vez más se complementan y sustituyen por conexiones ópticas: la fibra óptica transporta datos en forma de impulsos de luz, con un gran ancho de banda y un menor consumo de energía a mayores distancias. Los compuestos de germanio ayudan a ajustar las propiedades ópticas de muchas fibras ópticas. Las cifras de LightCounting muestran lo rápido que crece la infraestructura que hay detrás: la facturación mundial de módulos ópticos de transmisión y recepción y productos relacionados alcanzó los 26 800 millones de dólares estadounidenses en 2025, lo que supone un aumento del 74 %. Para 2026, los analistas prevén un aumento del 110 % en la facturación de los chips de fotónica de silicio. Estas cifras no se refieren al crecimiento del germanio en sí, pero ponen de manifiesto el dinamismo de un importante campo de aplicación.
¿Por qué una mayor demanda no genera simplemente una mayor oferta?
El simple hecho de que una aplicación esté en auge no explica por sí solo una subida de precios tan excepcional. El germanio se obtiene principalmente como subproducto, sobre todo en el procesamiento del zinc. Por eso, un precio más alto no implica automáticamente que haya mucho más material disponible a corto plazo. La producción también depende del procesamiento de otras materias primas y de las instalaciones de recuperación existentes. La demanda puede acelerarse, pero la oferta no puede seguirla a voluntad. En 2023, China introdujo además controles a la exportación. Así, la demanda tecnológica se topó con una oferta difícil de ampliar y con restricciones políticas. La evolución de los precios muestra la dinámica que puede generar esta combinación.
Hafnio y tierras raras: cuando las materias primas se convierten en un tema estratégico
El germanio no es un caso aislado. El hafnio ha subido un 813 % en nuestra comparación de seis años. En forma de dióxido de hafnio, aísla los transistores minúsculos y reduce las pérdidas de corriente no deseadas en los procesadores modernos. El gadolinio alcanza un aumento de alrededor del 747 %; desde abril de 2025, ciertos productos de gadolinio están sujetos a controles de exportación chinos. El óxido de neodimio ha subido un 280 % y el óxido de praseodimio, un 162 %. Ambos son materias primas fundamentales para los potentes imanes permanentes de los motores eléctricos y los aerogeneradores. Metales distintos, aplicaciones distintas… pero una y otra vez la demanda industrial y la importancia estratégica chocan con unas cadenas de suministro vulnerables.
Escandio: que tenga un gran potencial no significa que el precio esté garantizado
El óxido de escandio demuestra que la importancia estratégica por sí sola no basta: en nuestra comparación de seis años solo ha subido un 26 % aproximadamente. Y eso que el escandio podría desempeñar un papel clave en la futura expansión de la 5G, ya que mejora el rendimiento de los filtros de alta frecuencia. Además, mejora las aleaciones de aluminio para la construcción ligera tanto civil como militar. Sin embargo, los altos costes y la incertidumbre en los volúmenes de suministro frenan su uso industrial generalizado. Sin una oferta fiable, los compradores se lo piensan dos veces; sin una demanda firme, los productores también se lo piensan dos veces. El potencial técnico tiene que convertirse primero en una necesidad real.
Hay cuatro factores que hacen que una materia prima sea especialmente interesante
De la evolución del germanio no se puede sacar ninguna previsión segura. Pero sí nos da algunas pistas: una demanda industrial cada vez mayor, propiedades del material difíciles de sustituir, una producción que solo se puede ampliar poco a poco y la dependencia de otra materia prima. Nuestro candidato reúne estos cuatro factores. Demuestra sus puntos fuertes justo donde los materiales habituales fallan: ante el calor extremo y las cargas mecánicas. Se utiliza en superaleaciones para las palas de las turbinas de los modernos motores de avión, tanto en aviones de pasajeros como en aviones de combate. La aviación y la defensa lo convierten, por tanto, en un metal de alto rendimiento de importancia estratégica.
El cuello de botella está en la minería del cobre
Casi toda la producción primaria de este metal depende de la minería del cobre. Pero su expansión se enfrenta a obstáculos importantes: la disminución de la ley del mineral, el aumento de los costes de los proyectos y los largos plazos de desarrollo. La Agencia Internacional de la Energía prevé, basándose en los proyectos anunciados, un posible déficit de alrededor del 30 % entre la oferta de las minas de cobre y la demanda para 2035. Esto no implica automáticamente una escasez de nuestro metal: la composición de los minerales, las plantas de recuperación y el reciclaje también influyen. Pero esto muestra por qué la demanda adicional no se puede satisfacer simplemente con una mayor producción.
Renio: ¿el próximo candidato a una subida de precios?
El metal se llama renio, y en nuestra comparación de los últimos seis años ya ha subido un 393 por ciento. Pero para nosotros no solo es decisiva la evolución del precio hasta ahora. Lo que cuenta es la combinación de la demanda del sector aeronáutico y de defensa, las aplicaciones exigentes y una producción primaria que sigue vinculada en gran medida a otra materia prima. El germanio ha demostrado el dinamismo que puede surgir cuando la demanda tecnológica se encuentra con una oferta que no reacciona al mismo ritmo. Aún está por ver si el renio seguirá un camino similar. Cuenta con los ingredientes clave para que se produzca otro salto en el precio.