Un imán récord fabricado con dos tierras raras podría hacer avanzar muchas tecnologías

Las noticias sobre los controles de exportación de tierras raras por parte de China se suceden, mientras científicos de la Universidad de Berkeley inventan un superimán a partir de estas materias primas que deja en la sombra a todos los imanes permanentes anteriores. Esto demuestra la gran importancia de las tierras raras no sólo para los mercados en crecimiento del suministro energético, el sector del transporte y la industria de defensa, sino también para la ciencia de los materiales como base de los mismos.
Tres veces más fuerte que los imanes más potentes actualmente disponibles
Los imanes son casi literalmente el eje del uso de las tierras raras. Impulsan nuestros vehículos eléctricos y se utilizan en turbinas eólicas, así como en sistemas de almacenamiento de datos de alta tecnología. Lo más innovador es el imán de potencia de los investigadores, que tiene una fuerza de campo coercitivo de 25 Tesla, lo que significa una resistencia muy alta a la desmagnetización. Los imanes permanentes con óxido de neodimio más potentes hasta la fecha tienen una fuerza máxima de 7,5 tesla. Según la revista Science, el imán también tiene un campo magnético tres veces más fuerte que el material magnético más fuerte hasta la fecha.
Clase de sustancia completamente nueva con dos tierras raras
Según los investigadores, el material magnético es una clase completamente nueva de material formado por dos átomos de un elemento de tierras raras como el óxido de disprosio o el óxido de terbio. Entre ellos hay tres átomos de yodo dispuestos en triángulo. El magnetismo excepcionalmente elevado de la molécula se debe a los numerosos electrones no apareados, que no pueden neutralizarse entre sí con los electrones de su pareja debido a la posición de los átomos.
Los imanes fuertes son indispensables para el progreso tecnológico
Estos imanes mejorados podrían llevar numerosas tecnologías al siguiente nivel. Unos motores eléctricos más potentes no sólo permiten coches eléctricos más rápidos, sino que también pueden hacer avanzar la electrificación de autobuses y camiones, áreas en las que los vehículos de propulsión eléctrica aún tienen que ponerse al día. China ya tiene un tren maglev, de 600 kilómetros, que conecta dos ciudades. Estas tecnologías serían más fáciles de realizar con imanes más potentes, si en Alemania también se dispusiera de las materias primas adecuadas. Y la fusión nuclear, posiblemente nuestro suministro de energía verde del futuro, también se basa en imanes permanentes fuertes y resistentes a la desmagnetización(informamos).
¿Los controles de China frenan nuestro desarrollo tecnológico?
Tendríamos que prescindir de todas estas tecnologías avanzadas si nos quedáramos sin tierras raras. Con los controles a la exportación de tierras raras en vigor desde el 1 de octubre(informamos), China tiene la oportunidad de facto de apartarnos de nuestro desarrollo tecnológico. La única forma de evitarlo es llenar ahora nuestras reservas de materias primas. Para los inversores, ésta es la hora de oro: los mercados aún no han descontado los controles de exportación de China, lo que significa que las tierras raras, como el óxido de neodimio, siguen siendo muy baratas de comprar en estos momentos.