Mil millones de euros para la seguridad de las materias primas de Alemania

El banco de desarrollo KfW ha aportado mil millones de euros para la seguridad de las materias primas de Alemania. Esto significa que uno de los proyectos más importantes previstos por el Ampel para asegurar el abastecimiento de la industria alemana ya es posible: el fondo de materias primas de Robert Habeck. Después de que el año pasado no se le permitiera salir del Fondo para el Clima y la Transformación debido a los recortes presupuestarios, ahora Alemania puede ponerse a la altura de sus socios europeos en cuanto a resistencia de las materias primas.
Explotación de materias primas no utilizadas de otros países
Con el capital aportado por el banco, Alemania podrá apoyar entre 2024 y 2028 proyectos en Alemania y en el extranjero que sirvan para la extracción, transformación y reciclaje de materias primas críticas para la producción. Esto representa una importante contribución a la seguridad de las materias primas en nuestra industria. Construyendo nuestras propias capacidades de procesamiento en Alemania y Europa, podemos reducir nuestra dependencia de China. También hay otros países con atractivos yacimientos de materias primas no utilizados hasta ahora, que Alemania podría aprovechar de este modo.
La dependencia como palanca
Desde el punto de inflexión que supuso la invasión rusa de Ucrania, el suministro de materias primas ha sido una cuestión política de primer orden. Las empresas aún no están valorando suficientemente el riesgo de interrupciones repentinas del suministro. Ya no pueden confiar en los metales tecnológicos baratos (como el galio, el indio o el renio) y las tierras raras (como el óxido de neodimio, el óxido de disprosio o el óxido de gadolinio) de China, pues ésta podría utilizar la dependencia de Alemania como palanca. Mientras que Francia e Italia ya han creado fondos por valor de 2.000 y 1.000 millones de euros respectivamente, en Alemania ha ocurrido relativamente poco. Ayer mismo, las propuestas de dos partidos sobre el suministro de materias primas del país fueron rechazadas por el Bundestag.
¿Dejará pronto Alemania de ser la última de la liga?
Con Alemania, tres países de la UE tienen ahora la oportunidad de trabajar para alcanzar el objetivo de la UE de abastecerse de un máximo del 70% de su demanda anual de una materia prima de importancia estratégica de un solo tercer país para 2030. Con sus tres fondos, el trío también podría convertirse en un importante elemento constitutivo del tan debatido círculo internacional de materias primas. Los países productores, como Australia y Canadá, quieren unir sus fuerzas en este círculo con las principales regiones compradoras, como la UE y EEUU. Esto ofrece una perspectiva optimista para un futuro en el que Alemania ya no sea el rezagado económico, sino que se haya convertido en un actor activo en el desarrollo de una cadena de suministro independiente de China.