Luz verde para el hidrógeno verde y, por tanto, para los metales

La Comisión de la UE aprobó este jueves el mayor proyecto de descarbonización de Alemania. Como consecuencia, el Ministerio Federal de Economía financia ahora con 2.000 millones de euros el proyecto «tkH2Steel» de thyssenkrupp Steel Europe. Así, la mayor acería de Duisburgo producirá en el futuro con hidrógeno y electricidad verde en lugar de carbón. Un paso importante hacia la producción sostenible de acero.
La industria siderúrgica es una de las mayores emisoras de CO2 de Alemania, con un tercio del total. De esta cifra, el 6% es atribuible a thyssenkrupp Steel Europe. Con el proyecto, la empresa pretende ahorrar hasta 3,5 toneladas de dióxido de carbono al año y reducir así significativamente esta proporción. Está previsto que las instalaciones de reducción directa necesarias para ello entren en funcionamiento en 2026.
En el pasado, el gobierno alemán ya ha subvencionado proyectos que apuestan por producir acero de forma ecológica. Por ejemplo, el gobierno federal y el estado de Baja Sajonia han apoyado con mil millones de euros a la empresa siderúrgica Salzgitter AG para que se pase al hidrógeno. La conversión se realizará por etapas hasta 2033, con el objetivo de ahorrar el 95% de las emisiones anuales de CO2, que ascienden a unos 8 millones de toneladas.
Electricidad verde, hidrógeno verde, acero verde: ésta es la cadena de producción para un futuro verde. Pero siempre empieza con las materias primas. El platino, el paladio y el escandio son indispensables para la electrólisis del hidrógeno, el indio galio y el germanio se utilizan en las células solares y el óxido de neodimio y el óxido de disprosio en las turbinas eólicas. Para los inversores, hemos desarrollado un paquete especial con los metales más importantes para la transición energética, lo que significa que los beneficios potenciales también están en la gama «verde».