¿Llegó demasiado pronto el coche eléctrico?

Herbert Dies ha dejado VW. Este hombre de 63 años era miembro del Consejo de Dirección de la empresa desde 2018 y hasta ahora se había centrado principalmente en la expansión de la e-movilidad. En el futuro, el actual director general de Porsche, Oliver Blume, asumirá la dirección de ambas empresas. También se centrará en la movilidad eléctrica, pero ¿es el camino correcto?
La tendencia parece inquebrantable: Según sus propias cifras, la empresa entregó en 2021 más vehículos eléctricos que nunca. Ese año, la empresa entregó a sus clientes unos 369.000 coches eléctricos, un 73% más que el año anterior. Tras la conversión de la planta de Zwickau en una fábrica totalmente eléctrica, ahora le seguirán Emden, Hannover y Chattanooga (EEUU). A partir de 2033, el Grupo quiere producir únicamente coches eléctricos. Un objetivo intermedio es aumentar las ventas de estos coches hasta el 70% en 2030. Sin embargo, el éxito de la expansión depende del impacto de las cadenas de suministro en el Grupo y en la economía mundial.
El 65% de las materias primas necesarias para los motores eléctricos proceden de la autoritaria China. No se puede descartar la agitación política. Cualquier interrupción en el suministro podría suponer un cuello de botella en la producción. Una alternativa serían los coches de hidrógeno. La dependencia de las materias primas para las pilas de combustible y las tecnologías del hidrógeno necesarias para ellos sería menor, con una dependencia de China de sólo alrededor del 17%. Importantes «metales del hidrógeno» como el platino, el iridio y el rutenio proceden de Sudáfrica, país con el que Europa quiere colaborar más estrechamente en el futuro. Noble Elements también viajará allí a principios del año que viene para estudiar su participación en un proyecto minero.
¿Así que Dies se ha equivocado de caballo? No lo sabemos. Lo que es seguro en cualquier caso es que los coches de hidrógeno tienen ventajas. Su autonomía es mayor que la de los coches eléctricos, pueden repostar rápidamente y son respetuosos con el medio ambiente. A diferencia de los coches de gasolina y diésel, sólo emiten vapor de agua en lugar de CO2 y partículas. Son especialmente respetuosos con el clima cuando se utiliza hidrógeno verde. Sin embargo, un argumento en contra de los coches de hidrógeno sería su eficiencia energética relativamente baja. Mientras que la eficiencia de los coches eléctricos es del 70%, la de los coches de hidrógeno es sólo del 15%. La razón son las numerosas conversiones energéticas del hidrógeno, desde su producción hasta su conversión en energía cinética.
No obstante, existen buenas oportunidades para los inversores en los metales de platino necesarios para los diversos procesos de electrólisis. Por ejemplo, sólo se producen anualmente 7,7 toneladas del iridio, material anódico actualmente insustituible. Sin embargo, según un estudio de la Agencia Alemana de Recursos Minerales (DERA), en 2035 se necesitarán entre 20 y 267 toneladas de este metal precioso, dependiendo de la tecnología utilizada. Por tanto, esperamos que suban los precios.