¿Está llegando al poder en Sudáfrica la "coalición del Juicio Final"?

Sudáfrica está al borde del cambio. Por primera vez desde la liberación del apartheid hace 30 años, el antiguo partido revolucionario ANC (Congreso Nacional Africano) ya no puede gobernar solo y necesita un socio de coalición. Si este socio se convirtiera en la alianza radical de izquierdas EFF (Economic Freedom Fighters), como muchos sospechan, podría producirse una amenaza de expropiaciones de empresas extranjeras y un aumento de las tensiones con EEUU.
El partido marxista de izquierdas EFF podría convertirse en socio de coalición
En el momento de escribir estas líneas, las elecciones aún no se han decidido. Por primera vez en 30 años, el ANC, el «Partido de Mandela», no ha conseguido alcanzar el 50% necesario para gobernar en solitario y ahora se sitúa en el 42,58%. Por tanto, el partido se encuentra en una encrucijada: o forma una coalición con el segundo partido más fuerte, la DA (Alianza Democrática, 25,82%), o con el tercero más fuerte, la alianza marxista de izquierdas EFF. Con un resultado electoral provisional del 8,4%, podría pensarse que la influencia de la izquierda radical sería manejable, pero todos conocemos al FDP, que pone regularmente patas arriba el Bundestag a pesar de su 5%. Los expertos suponen que el FEP se convertirá en socio de coalición, ya que sus puntos de vista, a pesar de su radicalismo, están más en línea con el CNA que los del DA, un partido moderado centrado en la economía.
Posibilidad de expropiaciones forzosas de empresas blancas
Los ciudadanos sudafricanos están sedientos de cambio ante todo. Cuando cayó el apartheid, las esperanzas depositadas en el partido revolucionario ANC eran grandes. Pero hoy cunde la desilusión. La corrupción, el desempleo, sobre todo entre los jóvenes, la delincuencia generalizada y la inmigración ilegal han hecho que disminuya la confianza en el partido. El EFF promete hacer lo que el CNA no ha conseguido: devolver Sudáfrica a los negros. Entre otras cosas, el partido quiere aumentar los impuestos de sociedades, expropiar las empresas blancas y nacionalizar las minas. La postura, ya excesivamente amistosa, hacia Rusia, socio de los BRICS, también podría intensificarse y contribuir a aumentar las tensiones con EEUU.
Más de 600 empresas alemanas in situ
En general, nos parece importante y acertado que se rompa por primera vez la autocracia del mayor partido de Sudáfrica. Sin embargo, al igual que otros inversores extranjeros, nos preocupa: ¿cuántos de sus planes puede y podrá realizar el EFF con su 8% de participación en el gobierno? De todos los países africanos, Sudáfrica es el socio económico más importante de Alemania. Unas 600 empresas alemanas operan allí. Y a nosotros también nos afecta directamente, pues llevamos tiempo planeando participar en un proyecto minero. Por tanto, esperamos con impaciencia el resultado final de las elecciones.