El nuevo plan director sobre el clima podría significar el almacenamiento estatal

El 14 de marzo de 2023, la Comisión Europea presentará un primer borrador de su Ley de Industria Neta Cero. El documento es una especie de plan maestro para alcanzar los objetivos climáticos a mediados de siglo y es una respuesta a la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) de EEUU.
Éste fue el pistoletazo de salida de una «carrera armamentística» proteccionista en tecnologías verdes entre la UE y EEUU. La IRA había subvencionado coches eléctricos y baterías fabricados en EEUU con 370.000 millones de dólares. También subvenciona a las empresas que fabrican sistemas solares y turbinas eólicas utilizando acero estadounidense. La Ley de Industria Neta Cero de la UE comparte el objetivo de independizarse de terceros países para las tecnologías necesarias: para 2030, la UE deberá cubrir el 40% de su demanda de tecnología verde con su propia producción.
Para lograr este objetivo, la Comisión Europea quiere garantizar plazos fijos de aprobación para los proyectos de suministro de energía verde y promover su localización. Además, se van a crear centros de excelencia para tecnologías neutras para el clima, los llamados Valles Industriales Neto-Cero.
Se trata sin duda de un paso importante, ya que la proporción de tecnologías de energías renovables procedentes de terceros países es actualmente muy elevada. La industria solar, por ejemplo, depende de las importaciones para casi el 90 % de su energía. El objetivo es que al menos el 40 % proceda de la producción nacional.
Pero, ¿cómo pretende la UE garantizar la seguridad del suministro de materias primas para realizar sus planes? No hay ningún concepto concreto al respecto en el documento, sino el siguiente pasaje: «Si la Comisión llega a la conclusión de que la Unión (Europea) no está alcanzando los objetivos o corre el riesgo de no alcanzarlos, adoptará sin demora nuevas medidas para colmar las lagunas». Eso suena bastante vago al principio. ¿De qué medidas estamos hablando?
Creemos que la Comisión de la UE está planeando el almacenamiento estatal de metales críticos para la producción. Esta opción ya se ha debatido varias veces. Sin embargo, los responsables desconocen el mercado exclusivo de los metales tecnológicos y las tierras raras. Aunque este mercado es muy manejable en términos de valor, es sin embargo muy complejo y reacciona muy sensiblemente a las intervenciones externas del mercado. Si el gobierno comprara repentinamente estas materias primas en grandes cantidades, es casi seguro que los precios se dispararían.
Por tanto, nuestro consejo a todos los inversores que quieran invertir en esta prometedora clase de activos es: ¡comprad con antelación! Así no sólo estarás en el lado seguro, sino que también disfrutarás de considerables ventajas fiscales, además de la perspectiva de un aumento del valor de estas materias primas.